Arkadhia: El Séptimo Milenio, es una saga literaria de
géneros mitológico y fantástico. La Invasión
de la Oscuridad es el primero de sus libros, probablemente serán
siete, de una serie que trata como argumento principal los acontecimientos que
ocurren tras el cumplimiento del Séptimo Milenio arkadhiano. Arkadhia, es el
nombre que recibe la región situada más al sur de la tierra conocida de Miryal,
el mundo donde ésta se sitúa. La tierra conocida de Miryal está compuesta por 24
regiones, cada una de ellas gobernada por un dios, o diosa, regente.
Una misma región puede tener uno o más dioses, pero sólo uno de ellos podrá
gobernarla, aunque los demás pueden actuar como mandatarios o embajadores. Los
dioses son inmortales, y según cuentan los libros sagrados y las crónicas estos
fueron creados por uno de los tres dioses mayores y padre de Miryal, llamado
Kalom Mirayal, al que nadie, ni dios ni hombre, ha visto jamás. Por eso se les
denomina a los dioses, dioses menores, y entre ellos hay dioses de primera o
segunda generación, según el orden en el que estos despertaron en el tiempo.
Por otra parte, están los mortales, los hombres del pueblo que conviven con el
dios o los dioses que los gobiernan. Entre los hombres, hay dos clases bien
diferenciadas, los Héroes y el resto del pueblo. Los héroes son hombres nacidos
con dones especiales, cuyos actos heroicos a favor de su región y sus dioses les
ha valido para obtener el galardón de la vida eterna, otorgado por los dioses,
potenciando con ello sus poderes y longevidad. El resto de los mortales, son
hombres de mayor o menor importancia, según el cargo que desempeñen dentro del
pueblo, los hay desde primeros ministros y reyes a campesinos que labran los
campos de los grandes señores. En un sistema muy parecido al feudal.
En el caso de Arkadhia, una Cuestión de Soberanía entre dos dioses hermanos, va
a desencadenar una Guerra Civil de tintes épicos, que dividirá no solo a dioses,
héroes y el resto del pueblo, entre los que se hayan los nobles señores, de la
misma región en las dos facciones, sino que este hecho va a desencadenar en la
división física de la región arkadhiana en dos mediante un muro de poder
infranqueable. Este hecho tan drástico, dará una “paz” relativa a la región,
aunque ambos bandos seguirán con “el cuchillo entre los dientes” esperando el
momento para atacar, sobre todo en el caso de la facción sublevada contra el
poder del dios regente, Zollkron. Este hecho es ilegal, según las leyes que se
recogen en el libro sagrado que según cuentan dejó Kalom Mirayal como herencia a
los dioses menores, a fin de conservar el Orden Mundial, por lo que Splenrodd,
el dios sublevado, aprovecha este hecho para ir al Gran Consejo de los Dioses y
denunciarlo.
El Gran Consejo de los Dioses, es el organismo que vela porque el Orden Mundial
se guarde y no se vea alterado, los litigios entre los dioses se suelen resolver
en el Consejo o en la guerra, algo mal visto por el resto de los dioses no
contendientes. Por suerte para Zollkron, tiene derecho a 7000 años antes de
revocar una decisión, pero el consejo obliga a ambos dioses contendientes a no
involucrarse directamente en la guerra y que sea el pueblo arkadhiano el que
decida la suerte de la misma. Zollkron aprovecha este tiempo para establecer a
un rey humano, en el lado de la región que apoya su facción, en sustitución del
régimen imperial de su hermano, con el tiempo la dinastía de los Lothars,
elegidos de entre los nobles señores, se hace muy fuerte. Sin embargo, Zollkron
sabe muy bien que después de los 7000 años la guerra comenzará de nuevo, pero no
puede revelar este hecho al pueblo, al igual que Splenrodd tampoco, pues esta
fue una de las condiciones impuestas por el Gran Consejo. No obstante, ambos
dioses podrán contar con un representante o elegido de entre los hombres de otro
mundo paralelo al de Miryal, el nuestro, para velar por sus intereses cuando el
Séptimo Milenio se cumpla. Zollkron, elige entre los mortales de La Tierra a
Mois, un chico de unos 25 años de edad amante de la literatura fantástica y
dispuesto finalmente a embarcarse a la aventura de su vida, apoyando al príncipe
heredero arkadhiano, Heisen Lothar. Ambos tienen ahora en sus manos la suerte y
el destino que le depara a toda la región arkadhiana. Pero el
Oscuur-Ekerquituum, el ejército de la oscuridad, compuesto por el pueblo que
apoya la facción imperial no se lo pondrá nada fácil, a ninguno de los dos, por
suerte, no estarán solos, los héroes legendarios de uno y otro bando se sumarán
finalmente a la guerra ¿Qué deparará el Séptimo Milenio?
A Destacar
La novela fue concebida como una historia para un videojuego, de hecho, se
empezó la misma como un comic, con sus dibujos y artwork, que desgraciadamente
el autor ya no conserva (a saber donde andarán). Por lo que está orientada
claramente a un público concreto el juvenil y “VIDEOJUEGUIL”, específicamente el
rolero como el autor, fan declarado de juegos tan impresionantes como Zelda y
Final Fantasy, y de tantos otros como Illusion of Time, Terranigma, Ys, y un
innumerable etcétera. De hecho, al autor le surgió la idea de empezar a escribir
este libro justo después de terminar Zelda: A Link to the Past, hace ya unos 10
años.
Cabe destacar, otros aspectos del libro, como que los primeros capítulos sean
cortos y rápidos, lo que hace que desde un principio la lectura sea más amena y
fácil de seguir y continuar. La novela empezará relatando crónicas de lo
sucedido y lo que sucede, y pasará gradualmente hasta convertirse en un viaje,
en el que nosotros tomaremos parte.
El hecho de que se incluya como protagonista a alguien de un mundo paralelo, el
nuestro, consigue un técnica de mayor inmersión y participación por parte del
lector en la obra, pues cualquiera podría ser el elegido de Zollkron. El lector
tendrá la impresión de que también podría ser el elegido ¿Por qué no? Aunque se
le llame Mois y se describa algunos rasgos de su aspecto físico, no se deja de
tener el propósito de ponerle un nombre y una cara dentro de la novela, pero bien,
ese tal Mois, se podría llamar Pedro y tener 51 años.