Arkadhia:
El Séptimo Milenio |
|
Arkadhiopedia |
|
Otras Secciones |
|
Literatura General |
|
Otras Obras |
|
Otros Autores |
|
Informática |
|
Juegos |
|
Personal |
|
Foto/Mapa | Nombre: | Crepusdhia | | Significado: | Región del Ocaso | | Capital: | Lunantur | | Dios/a Regente: | VarDios | | Otros Dioses: | VarOtrosDioses | | Héroe/s: | VarHeroe | Reyes: | VarReyes | | Primer/a Ministro/a: | VarPrimerMinistro | Población: | Desconocida Habitantes Censados | | | | | Descripción | | | | | | Es la región más occidental del continete, de ahí su nombre Crepusdhia, que significa Región del Ocaso. La mayoría de esta región está situada dentro del continente, pero también cuenta con una extraña isla: la Isla de la Muerte. Dicha isla delimita los límites occidentales custodiados celosamente por Lunarel, la Diosa del Ocaso, y diosa regente de la región crepusdhiana. Dice la leyenda que todo hombre que se ha aventurado a ir a la Isla de la Muerte jamás se le ha vuelto de nuevo a ver con vida, ni tampoco muerto, de ahí que tenga bien ganados su nombre y su fama. Geográficamente, Crepusdhia está bien situada controlando el mar Lunkalim al oeste, llamado el Mar de la Luna por sus constantes mareas, limitando al sur con Hefania, al norte con Britonnia, y finalmente al este con Terraconensia. Con todas las regiones vecinas mantiene unas buenas relaciones diplomáticas y comerciales, aunque a veces surgen algunas incomodidades con Britonnia ya que sus navíos de guerra suelen maniobrar muy cerca de las Islas Roca Afilada a muy pocos kilómetros de las aguas crepusdhianas. Estos hechos suelen originan malestar en Crepusdhia, sobre todo en su población, hecho que ha originado que al fin la región se decida por contar con un ejército, muy pequeño en comparación con el britonniano pero enormemente especializado tanto en mar como en tierra firme. De todos modos, ninguna región en su sano juicio invadiría Crepusdhia ya que Lunarel es una de las diosas más poderosas, y bella, que existe en el mundo conocido y es capaz de derribar ejércitos enteros sólo con su oscuro poder del Ocaso Vital, un viento que conduce irremediablemente hacia el final de la vida a quien lo respira o lo toca. |
|